lunes, 30 de marzo de 2026

Carnaval


Son veinte años y seguimos

haciendo cola para ir al baño

en un bar de la plaza San Francisco

donde disimulas torpemente la tajá

al toparte con el padre de tu amiga.

“Yo voy bien”, te aseguras

después de haber tratado sin éxito

de mantener el tipo durante la conversación.

Aunque hipoteca, alquiler, coche,

nómina y carrito —la vida adulta apremie—

en este rincón seguimos siendo los mismos.

Bajo capas de maquillaje y abrigos de pelito

se nos calan las botas volviendo a casa

y basta acercarse a cualquier desconocido

para abastecerse de hielo, suministro indispensable

para alcanzar el puntino

y exaltar convenientemente la amistad.

En este rincón seguiremos siendo los mismos, la misma pose

de tripulación de barco hundido

o de niños perdidos

en el País de Nunca Jamás.